miércoles, 19 de noviembre de 2014

El video


Templo de santa ines

Palacio de la Autonomia


Colegio de cristo


Antiguo Hospital de San Juan de Dios


Comienzo

En este templo, que pertenecía al convento dirigido por monjas concepcionistas, albergó criollas sin posibilidad para pagar la dote que les requería el matrimonio.

En su altar fueron enterrados los restos de los pintores virreinales José de Ibarra y Miguel Cabrera, quienes fueron alumnos de Juan Correa.
Este recinto tiene una historia compartida con el Convento de Santa Teresa la Antigua, pues se ubica a su lado, en lo que fuera parte de la muralla del Templo Mayor. voluntad de Juan Luis de Rivera fue donarlo a las carmelitas descalzas, para la construcción de un convento. Sin embargo, esto no se hizo realidad sino hasta 1616 Con la Reforma y el proceso de exclaustración de las monjas, el edificio dejó de cumplir sus funciones y tuvo muy diversos usos a lo largo de los años.

En este edificio barroco se creó, a principios del siglo XVII, el Real Colegio de Cristo. Fue voluntad de don Cristóbal Vargas ciertos aristócratas. Valadez, que al morir, parte de sus bienes fuera destinada a la educación cristiana, como era costumbre entre A partir del siglo XVII se empieza a escribir la Caricatura Política Mexicana, la que permite a todos aquellos que no saben leer, observar una imagen, en la que pueden darse cuenta por vez primera, de la crueldad, la ignorancia, y por ende de los errores cometidos por sus gobernantes. Luego de haber estado casi en ruinas, el inmueble se convirtió en un recinto que resguarda alrededor de mil quinientas obras de caricaturistas mexicanos.

En el antiguo Hospital de San Juan de Dios se instaló, al iniciar el siglo XVII, la orden hospitalaria de los frailes de San Juan de Dios —mejor conocidos como juaninos—. El edificio nunca fue de los más grandes; sin embargo, era reconocido entre los vecinos de la ciudad por la excelente ayuda que se daba a los enfermos. Tenía dos enfermerías: una para hombres, que era asistida por los religiosos y otra para mujeres, asistida por servidoras que eran seleccionadas por el prelado superior.